Me preocupan últimamente las acciones de la autodenominada “oposición”, no porque sean unos maestros en movilizar a punta de listas y billetes, a personas que no saben contra quien protestan; sino por la eficiencia en la fabricación de crisis que solo buscan desacreditar al gobierno nacional en temas que Cambio Democrático demostró abiertamente durante un quinquenio la intención real de socavar el orden constitucional y poder establecer la permanencia de su líder en el poder por tiempo indefinido.

El comunicado de la Sociedad Interamericana de Prensa, quienes se comieron la carnada de las supuestas persecuciones contra medios sin notar que las acciones estaban dirigidas contra figuras específicas y no contra el medio en sí, son el resultado de una elaborada red de relaciones públicas y falsificación de hechos que fue creada en la Secretaría de Comunicación del Estado durante la administración pasada y ahora sobrevive dentro de las oficinas de una editorial, un canal de televisión, una emisora y un apartamento en Miami.

Las cabezas de esta red, utilizan conexiones con periodistas de medios dudosos y sensacionalistas afincados en los círculos del exilio cubano de Miami o en el seno de la derecha internacional, desde donde atacan a todo lo que les huela como lesivo a los intereses ideológicos de este sector; y es, en esta nueva guerra fría que vive el continente, que el escenario se caldea con la retórica de defender todo lo que se ventile como supuestos atentados a la democracia o la libertad de expresión, cuando en realidad son las legítimas acciones de los entes jurisdiccionales del estado que buscan defender la democracia y el orden jurídico.

Frente a esto, la sociedad en general debe organizarse a fin de rechazar esta campaña orquestada por cierto auto exiliado, que solo busca crear una imagen negativa del país como parte de su estrategia política, pero cuyos daños van más allá. Estas acciones irresponsables, por parte de este grupo de personas afectan y están afectado ostensiblemente la imagen de Panamá; país que tiene sus problemas pero no son los que se pregonan por conducto de la alharaca de estos personajes.

Finalmente, considero llegada la hora en que los medios de comunicación serios y el gobierno nacional tomen cartas en el asunto, porque esta desinformación que nace de algunos pregoneros y medios afines están provocando un daño irreversible al país, así como la falsificación de situaciones que no terminan en resultados productivos o positivos, los cuales son los que Panamá necesita hoy más que nunca.

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Desde el domingo último hemos sido bombardeados con una nueva telenovela sobre el sistema de servicios legales de Panamá; la de turno es la “revelada” por el Consorcio Internacional de Periodismo Investigativo (ICIJ), la cual tiene como génesis el robo de 2.6 Terabytes de información de la base de datos informática de la firma Mossack Fonseca. Esta nueva estratagema fue finamente orquestada con medios de todo el mundo que han bautizado a esta serie de dinero, evasiones y playas del trópico como ‘Panama Papers’ (los papeles de Panamá); y revela esquemas de movimiento de fondos a cuentas en paraísos fiscales utilizando sociedades anónimas panameñas y extranjeras, las cuales fueron creadas por la firma y vendidas a subsidiarias que revendían estas a sus usuarios finales.

Claro, este nuevo juego es el cíclico revelar de escándalos, que no lo son tanto, y de exageraciones que sirven para los intereses de dos grupos de presión: la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y el Grupo de Acción Financiera (GAFI), perros de combate del club de países que buscan a toda costa preservar el monopolio de servicios financieros del mundo. Esto no pasaría a mayores si no fuese por la existencia de las redes sociales en donde hemos visto el peor lado de cientos, quizás miles de panameños que atacan vorazmente a su propio país, sus estructuras legales y que actúan como peones vociferadores de un juego de poder que va mucho más allá de su entendimiento. Peor que estos últimos, tenemos los mismos politiqueros que han salido a festinar de los despojos de Mossfon en aras de ganar unos minutos de atención pública.

Lo que le pasó a Mossack Fonseca representa un daño enorme al sistema global de servicios que ofrece Panamá; el que da el 40% de los ingresos al estado cada año, el que nos ha ayudado a ser el centro de banca que fuimos, y el centro de inversiones que somos. No se crean que el turismo y el canal dan tanto; esta era nuestra parte fuerte en la economía, lo que dudo que sea así desde el domingo.

Ahora alguno pensará que eso solo afecta a Mossack Fonseca y que el resto estarán seguros en sus torres de cristal; temo traerles malas noticias. Como este escándalo es llamado ‘Panama Papers’, se ha levantado con toda la intención, un espectro el cual busca decir que el sistema de servicios offshore de Panamá es malo y que este país es una gran lavandería de dinero. Cosa más lejos de la realidad, además de meras injurias sin fundamentos al observar el desmembramiento sistemático del centro bancario internacional hasta convertirse en el adefesio que es hoy; sin embargo este golpe es tan grande que ha impactado a todo el sector a la vez y solo significa la fuga masiva de clientes a otras jurisdicciones.

Claramente esto fue un ataque orquestado, nadie entra a un servidor y saca 2 Terabytes sin que suenen alarmas. Ese flujo de datos debió ser sustraído por alguien dentro de su organización y este, lo vendió a una serie de intermediarios que habrán valorado si el producto era bueno y; finalmente fue lanzado a los periodistas europeos que ya se cansaron de cubrir la eterna crisis de occidente con Rusia así como la ola de refugiados sin fin. Entonces pensamos, ¿quien gana y quien pierde con esto? Brillante pregunta. Quienes ganan son nuestros amigos de Delaware, Malta, Luxemburgo, Suiza, Liechtenstein, Andorra, Islas Vírgenes Británicas y, otros territorios aparentemente ‘libres’ pero que son del entero control de los amos de la OCDE y la GAFI, los cuales controlarán y manejarán nuevamente la hermosa cartera de clientes que necesiten Sociedades Anónimas a su antojo que habían tenido lejos por 89 años gracias a un pequeño país del centro de américa cuyo único pecado fue copiarse de la ley de sociedades de Delaware para hacer los que otros hacían, hacen y harán.

Por otro lado, pierde la economía de este país que no percibirá tales ingresos, lo que me hace intuir seriamente que el estado preparará un paquete de medidas para recuperar tales dineros perdidos. Recuerden que en este juego la casa siempre gana y sonríe. Aunque no creo que en el ‘aftershock’ inicial veamos alguna jugada suicida del gobierno central en el tema de ingresos, sino en la capitulación que ya le prepararon nuestros contendientes que andan por el mundo diciendo quién es malo y quién no. La ley de sociedades va a cambiar muy pronto, a cambio tendremos un instrumento que nos será lesivo a nuestros intereses y que no nos ayudará; sino que terminará de llenar de liquidaciones societarias al Registro Público y nos migrará el mercado a otras tierras más leales a la Mancomunidad Británica o a la Francofonía.

Mi reflexión final es, que una vez más el mundo se ha tragado el cuento de que un país es la cantina de Mos Eisley del sistema financiero global, gracias a paladines pagados y a mercenarios mediáticos que juegan al ritmo que les tocan en Ginebra. Ahora solo queda ver qué queda y cómo, si es que no nos fumigan en el camino, podemos recuperar la confianza de los inversores y cómo podemos ofrecer mejores productos para las necesidades de los mismos. Gracias por satanizar al sistema; otra vez.

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“Ahora me he convertido en la muerte, el destructor de mundos.” Con esas palabras el físico norteamericano Robert Oppenheimer se refirió a sí mismo cuando observó el ensayo de su recién creada bomba atómica, fruto del ultra secreto ‘Proyecto Manhattan.’ Quise iniciar con esta frase porque si la aplicásemos a una institución en particular, sería a la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT); pero parafraseada a su especialidad: “Ahora me he convertido en la ATTT, constructor de tranques.”

Históricamente, la ATTT se ha caracterizado por ser un agujero negro en cuanto a funcionalidad se refiere. No es sorpresa que pocos conozcamos cómo se maneja esta entidad, que entre otras cosas es la que posee el trabajo más visible de los entes públicos. Además de ello, la enorme burocracia interna que posee y otros pequeños elementos que son de sumo interés de tratar en estos medios, hoy me avoco a uno tema en particular…otra vez: Uber vs Taxis.

Yo no me pude creer el portazo que se he tirado la ATTT sobre el tema Uber, que a todo esto me pregunto por qué es tema para esa entidad habiendo otros problemas aún más urgentes en su haber, pero ha sido tal el menudo anuncio que se han tirado que no puedo dejar de citarlo tal cual apareció en los medios esta semana, vía La Prensa:

Ulises Calvo, director de asesoría legal de la ATTT, sostuvo que Uber está fuera del “esquema de transporte” y que, por ejemplo, en el aeropuerto ha sancionado a conductores que han estado prestando el servicio de la mencionada empresa.

La sanción impuesta, agregó, es por “piratería”, la cual es de $150, por primera vez. Y la segunda serían $300.

¿ Uber está ilegal en el país?

“Bueno, si aplicamos la sanción de piratería significa que no está dentro del marco de la legalidad”, respondió el funcionario.

Calvo también instó a los taxistas a que mejoren el servicio y cobren el precio justo para que el usuario no busque opciones.

Aunque debemos ser justos y darle el premio de la persistencia a la ATTT, ya que desde septiembre del año pasado han estado en la alharaca sobre Uber tal como nos lo resumió La Estrella:

La Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) consideró que la empresa Uber opera de forma ilegal en el país, ya que carece de un certificado que le permita prestar el servicio de transporte.

‘No hay solicitud alguna de parte de la empresa que maneja el servicio Uber para operar en la República de Panamá ni autorización de la ATTT para que esta realice este tipo de actividad de prestación del servicio de transporte público selectivo’, señalaron funcionarios de la entidad a La Estrella de Panamá .

La ATTT recordó que el servicio de transporte está regulado por la Ley 14 de 1993 y la Ley 34 de 1999 y que, bajo esta normativa, las unidades de la empresa Uber requieren de un certificado de operción. Solo las empresas registradas legalmente pueden explotar el servicio de transporte.

‘La Autoridad realiza las investigaciones correspondientes, a fin de buscar los mecanismos legales para subsanar estas situaciones’, recalcó el funcionario cuestionado.

Por su parte, la empresa ha dicho que está ‘legalmente constituida en Panamá. Cumple con todos los requisitos fiscales y legales del país’.

Uber opera en Panamá desde hace más de un año y recientemente lanzó un nuevo servicio dirigido a las empresas. Uber no se considera como una empresa que presta el servicio de transporte, sino como ‘una plataforma tecnológica que conecta a las personas con un dueño de auto particular que ofrece el servicio de transporte’.

La ATTT, por su parte, señala que los certificados de operación deben estar amparados por una concesionaria.

La Cámara Nacional de Transporte anunció que demandará a la empresa por prestar su servicio ilegalmente. En las redes sociales hay quienes defienden el servicio de Uber.

Claro, todo esto sería la respuesta definitiva de una entidad que, como dijimos anteriormente, responde solamente a los grupos de presión y nunca a los ciudadanos. Pero, contrario a la última vez, Uber tiene un santo patrono; nada más y nada menos que el Presidente de la República en persona:

El presidente de la República, Juan Carlos Varela, aseguró este miércoles, 30 de marzo de 2016, que Uber, empresa que ofrece servicio de transporte en Panamá, no es competencia para los taxistas locales.

Según Varela, se trata de un servicio más costoso que los tradicionales y cuya forma de pago es a través de tarjetas de crédito.

Indicó que prohibir las actividades de Uber en el país sería afectar a personas que buscan complementar su economía.

Sus señalamientos se dan en medio de las quejas de varios transportistas del sector selectivo que han asegurado que el servicio que brinda Uber es ilegal.

Al respecto, Varela comentó que es una “irresponsabilidad” de ese grupo decir que por la incorporación del servicio Uber están afectados.

“Aquí lo que hubo es una saturación, una cantidad de cupos que por motivos políticos se entregaron… y por motivos de corrupción”, aseguró.

“En mi administración, en forma responsable, hemos cancelado los nuevos cupos para poder proteger a los que [ya] tienen cupo [de taxi]”, agregó el mandatario.

A la fecha, señaló que hay casi 70 mil cupos de taxis, y no hay autorizado más, pese a tener una gran cantidad de solicitudes.

Aquí hay que darle la razón completa al Presidente de la República, quien ha definido de forma muy clara qué es y en qué mercado opera Uber en este país. Y no es ser clasistas o algo por el estilo, es porque la mecánica del servicio restringe el acceso al grueso de la población local.

Ahora bien, el problema con los taxis no solo se debe a la entrega indiscriminada de cupos a mansalva; se debe a la forma en que el servicio  y las relaciones derivadas de estas se han establecido. Anteriormente mencioné que el sistema de dueños y palancas es más un feudalismo moderno que otra cosa: el dueño del cupo posee varios de estos y los reparte a cada chofer, que pueden ser o no dueños de los automóviles; del trabajo diario, el dueño exige una cantidad de dinero como mínimo diario, dejando al chofer libertad de disponer de los excedentes. Este sistema, que en teoría suena justo en la práctica no lo es. En muchos casos el chofer  corre con los gastos de consumibles y reparaciones aun si el carro no fuese suyo, no se conoce si los mismos trabajan solamente ocho horas o hacen horas adicionales lo cual pone al conductor en un estado de agotamiento extremo, además que no se tiene conocimiento de las condiciones de trabajo. Adicional, es de todos conocido el uso de taxis para propósitos no tan legales, como robos, asaltos, secuestros, trasiego de drogas, etc.

Ante este escenario tan complejo para los autos amarillos, ¿porqué la ATTT se empeña en Uber en vez de poner orden en el sector selectivo? Es una pregunta que el suscrito no puede contestar, pero confío que la buena voluntad del Presidente Varela le ponga el coto a ello.

Mar de Plenitud

20 febrero, 2016

Es la historia de los destinos manifiestos, que fluyen por el río de la eternidad hasta ser activados por una serie de historias y decisiones que los hacen destinos específicos. Son las corrientes que fluyen del alma cargando los más hondos deseos y sueños del fondo del ser; es en esa corriente que pululan todas aquellas cosas que añoramos, deseamos y anhelamos. Anhelaba que en el río de mi vida hubiese una corriente que me guiara hacía ti, fue en el sueño de un verano y dos inviernos que esa débil corriente abriese paso por un ramal y al final tocase tu vida. Ahora en esa fluctuación, débil mi caudal es; pero detrás de él, nace de mi alma una enorme cabeza de agua que busca unir lo que está separado, converger lo que está distante y brotar en la más pura corriente el hermoso río que puede nacer de nuestras almas. Solo espero que el destino corriente abajo lo quiera así, para que nuestros ríos desemboquen en un hermoso mar de plenitud.

Uber es Ubérrimo

15 septiembre, 2015

Hay pocas cosas que podemos agregar a lo que el panameño común conoce del sistema de transporte selectivo que opera principalmente en nuestra ciudad capital. Desde hace varias semanas hemos visto una campaña unilateral que se libra abiertamente en los medios de comunicación en la cual la ‘dirigencia’ del transporte selectivo hace un pataleo de ahogado contra su nuevo enemigo: Uber.

La plataforma Uber fue lanzada en Panamá en el año 2013, ha ido ganando popularidad en el sector de la sociedad más golpeado por el corrupto brazo del tránsito, la clase media y alta; y se ha convertido en el sustituto ideal del conductor designado. En otras palabras, Uber llegó de la nada a hacer temblar a más de cuatro que se veían muy seguros en sus torres de cristal.

La respuesta a la alharaca esgrimida por los filibusteros de los autos amarillos ha sido propiciada en gran medida por sus propios elementos; y es que en esta era de la tecnología cualquiera con un teléfono inteligente es un portal móvil a la inmortalización cibernética de cualquier evento diario. Así ha sucedido estas semanas, en donde incidentes bochornosos, todos protagonizados por taxistas, los ha dejado peor parados ante la faz del país, mientras son lanzadas al aire las angustiosas súplicas de la dirigencia sindical que piden “confiar en el sistema selectivo.” Cosa que al menos este servidor no hace ni en esta vida ni en las otras que me toque vivir.

Uber podría convertirse en aquel elemento que traiga orden y aleccione al transporte colectivo; claro, desde la óptica del libre mercado permitiendo que las condiciones de la competencia entre sistemas haga que uno se adapte al modelo de negocios del otro. En otras palabras, que los taxis sean más como Uber en términos de calidad de servicio, condiciones de los vehículos, idoneidad de los conductores y la experiencia en general.

Todo esto sería ideal sino fuese porque la Autoridad del Tránsito ha decidido que hay que “proteger” los intereses de los usuarios; lo que conocemos como defender los intereses de grupos de presión. Y no es por perpetuar el sistema feudal que existe en las relaciones del dueño del cupo y el palanca, sistema el cual tiene como beneficiario a amplísimos sectores de la sociedad panameña (para muestra solo ver la cantidad de taxis estacionados fuera de las oficinas de la ATTT, de las estaciones de policía, de las entidades estatales y empresas privadas); sino que también saca a la gallina de los huevos de oro que representan los conductores ebrios con mediano o alto poder adquisitivo de las garras de los retenes, de las coimas, de las grúas y patios. En fin, el efecto de Uber no solo abarca un impacto a los taxistas, sino a varios sectores que cada fin de semana tenían “el pan amarrado.”

Al final la mejor opción a mi criterio, por parte de la ATTT para evitar un mayor escarnio público, es liberar las trabas a Uber, permitir la competencia entre ambos sistemas y que los dos modelos de negocios puedan aprender lecciones del otro; ya que tarde o temprano a todos nos tocan adaptarnos a los cambios en la sociedad, y esta vez le toca a los taxis.

Rayuela

29 junio, 2015

“Me acordé de eso enante, cuando me quedé viendo el vestido de una Ngäbe.” Fue ese el comentario para indicar que recordaba aquel anhelo que ella había esbozado de la noche anterior, posar sus manos sobre “Rayuela”. Él bien recordaba ese deseo que ella tenía, pero su deseo, además de darle el libro que pedía, era perderse en los ojos miel que tan dulcemente sus órbitas contenía. Ella, si bien era una desconocida; le movió ese mundo tan lógico, tan macizo, tan uniforme del cual él se enorgullecía. “Ni una hoja se mueve sin que yo lo haya analizado”, repetía a sus adentros, mientras cual traicionero Bruto, la voz de su interior insistía: “deja que su caos sea tu alegría.”

Desde la sacristía inicia el movimiento de apertura, la schola está lista en el coro para iniciar su ejecución de hoy, la Misa de Requiem a 4 voces de Tomás Luis de Victoria. Las vestimentas negras son la tónica hoy, el catafalco con el ataud están en su posición, hermosamente decorados; la viuda hace su papel estelar con el resto de los deudos, los rivales se sientan en las últimas filas para no perderse este momento pero tampoco ser parte de el mismo, los verdugos no asisiteron.  La lenta pero parmoniosa procesión llega a los pies del altar, se inicia el rezo de las oraciones de la misa y todo se pierde en un mar de polifónico latín mezclado con el humo del incienso; en la hora que nos interesa, una voz conocida sube al púlpito a dirigir su panegírico, es la del cronista que ahora se vuelve actor.

“Muy queridos, hoy venimos a despedirnos de uno de los que no pensábamos que iba a partir antes que todos nosotros juntos; uno que fue el primero pero a la vez el último de su clase. Un personaje que se volvió el acompañante de los fines de semana de muchos, el peregrinaje a su casa se volvió para algunos una costumbre obligada, en la cual nos encontrábamos a Tirios y Troyanos; propios y extraños.

Siempre nos tenía una historia nueva, aunque a veces su memoria fallaba y nos contaba las cosas desde el final, por eso a veces había que ir a revolverle la memoria para que nos saliera la historia en el orden que queríamos, aunque habían ya varios que estaban antes de nosotros; a la larga le revolvías la memoria en la intimidad del hogar propio, del tálamo ó de la sala pintoresca.

Cada vez que ibas a su casa, todos salían con algo: desde el padre hasta los hijos. Todos querían ir y podían elegir los que les gustase, solo que a tiempo para evitar que te robasen el mandado. Cuando le pedías prestado, a veces era generoso con los plazos pero, ay de tí si le fallaras; perdonar tardanzas no era lo propio. Tampoco perdonaba si le dejabas el recado en el buzón de la encomienda, era estricto en que se la llevases y entregases la cosa objeto en su mano.

Su memoria fue revuelta tantas veces que de ser una mente encajetada terminó redonda pero aplastada, luego se puso azul. Pero aún cuando tenía nuevas historias que contar, el destino siempre supone un final a todas las cosas y a todos los ‘inmortales.’

Cada día, existían otros que le robaban el mandado; hacían su labor más rápido, mejor y muchas veces sin cobrar. Las autopistas llegaron y recortaron las distancias, dando cierto aire de igualdad que a la larga no le permitió seguir compitiendo. El otrora amigo de muchos se volvía un viejo solitario y silencioso; ya nadie hablaba de él, lo que no hizo que se borrara del imaginario general.

En sus últimos días, soportó su carga con valentía y luchó hasta donde pudo; cuando supo que la muerte le estaba cerca, abrió su casa como a modo de ser desvalijado por quienes aún le profesaban cierto cariño y así las luces que parecían eternas en sus ojos azules y amarillos se apagaron para siempre, poco a poco; como se van todos los grandes, nunca de golpe para que se note el hoyo que deja su partida.”

“Requiém Æeterna Dona Eís Dómine; Et Lux Perpétua Luceat Eis.”

Panamá tiene una larga tradición de seguir las telenovelas, soap operas, culebrones; o como los quieran llamar. Desde “Simplemente María” (novela la cual Omar Torrijos admitió ser fanático), hasta Betty la Fea, de una forma u otra el panameño común ha quedado montado en la ola de la novela taquillera de turno. Sin embargo, las historias hasta cierto punto, si bien involucraban temas sexuales o de cierta violencia, no pasaban de ser algunos puntos excepcionales de las novelas; o al menos de las que vi alguna que otra vez; ahora que he tenido estos días la oportunidad extraordinaria de almorzar en casa, me he tenido que digerir la desagradable sorpresa que luego del noticiero del mediodía te calan lo que creo que es lo peor que ha trasmitido los canales nacionales en cuanto a novelas se refiere.

Recapitulando, esta semana he estado almorzando en casa junto a mi abuela y la muchacha que nos ayuda con los quehaceres del hogar, todo por el momento iba bien hasta que empieza una joyita del bodrio televisivo que representa Televisa: La rosa de guadalupe. En cuanto a ese epíteto que he usado contra el conglomerado mediático que controla las pantallas del país azteca, lo hago conociendo un poco los últimos escándalos que han ocurrido en cuanto a algunas figuras de ese canal (véase la polémica entre Laura Bozzo y Carmen Aristegui), y sí; Televisa no produce nada bueno o que sea edificante, al menos en el nivel más pueril que sea posible.

Volviendo al tema; ah sí, la rosa de guadalupe. Aquel programa que lucra con el uso de historias sin pie ni cabeza y con el “trademark” pelechado de la Virgen de Guadalupe. Me tomé la libertad de hacer el ejercicio de ver un episodio hasta donde pude soportar y tengo algunas consideraciones:

1. El género “bodrio televisivo”, es lo que el panameño común debe calarse entre la 1 y las 2:30 de la tarde en los tres principales canales del país. Telemetro con la Rosa de Guadalupe, TVN con una igual pero “colombianizada” y RPC con otro engendro similar.

2. Las historias no tiene ni pie ni cabeza como dije anteriormente; en particular la que vi: se trata de una pelaita de 16 que se va a la casa de su hermana de 18 que le gusta quemar weed. La “menor menor” le gustaba ir a las discotecas, se levantó a un man y el pelao se murió porque inhaló aire comprimido (el que se usa para limpiar los teclados de las computadoras), entonces pasaron otras pajas que no le paré bola porque cambié a otro canal para desintoxicarme el cerebro…Kýrie Eleíson.

3. La cantidad de escenas eróticas o de consumo de drogas es excesiva; si quieres contar una historia de ese tipo no tienes que exagerar, por más rosas blancas y brisitas quieras meterle al final.

4. Los personajes tienen diálogos pobres y en general no se esfuerzan en al menos actuar decentemente; se nota que hasta ellos están hartos.

5. Telemetro debería sentir vergüenza por poner esta porquería a la 1 de la tarde; encima de todo dura una hora. ¡No me jodas!

Peor aun es que esta porquería no es la única que hay en nuestras pantallas.

-(Continuará…porque así lo quieren los canales nacionales)-

Cambio de dominio del Blog

25 septiembre, 2014

Y si, por primera vez he cambiado de dominio desde que existe este blog. Ahora la dirección es:

https://reflexionesalgomas.wordpress.com

Una dirección más acorde al título.

En la última semana los que vemos de cerca los temas que en este país suceden, y no me refiero a Tu Cara Me Suena, hemos visto la polémica levantada sobre el Proyecto de Ley 61 de 2014, que en su título dice: “POR LA CUAL SE ADOPTAN POLÍTICAS PÚBLICAS DE EDUCACIÓN INTEGRAL, ATENCIÓN Y PROMOCIÓN DE LA SALUD”, pero que se trata de educación y atención en materia sexual y reproductiva. El proyecto en sí ha causado la típica guerra de redes sociales entre bando y bando, los cuales ven en el otro desde “retrógradas fanáticos”, hasta “liberales abortistas”; todo esto a un lado de lo que el proyecto realmente es y representa en la formación educativa de los estudiantes, también conocidos como “los panameños del mañana.” En consecuencia, voy a verter algunas consideraciones personales sobre el tema en cuestión.

El texto

A prima fase, el proyecto tiene una redacción sutilmente neutral, empleando un articulado corto pero con conceptos que no son claros y específicos a la hora de analizar el texto para una aplicación específica. El énfasis en el uso del término Personas, en vez de utilizar el término Ciudadanos o Mayores de Edad, denota el carácter universal que se quiere aplicar a los derechos que el texto busca consagrar.

En cuanto al tema del ejercicio de la patria potestad, si bien el artículo 6 indica que tales derechos no pueden ir en menoscabo del ejercicio de la patria potestad, la pre-nombrada facultad de los padres sí es menoscabada por los artículos 7, 8, 9, 10, 12, 13, 17 y 22 del proyecto, los cuales consagran una serie de prerrogativas que dada la redacción de la norma, permite que puedan ser ejercidas por los menores de edad sin el consentimiento o conocimiento de sus padres.

Sobre los artículos antes mencionados, los cuales a nuestro criterio son los que requieren mayor análisis por parte del público en general, hay que enfatizar el Artículo 8 que habla sobre la obligatoriedad de los programas de educación sexual en todos los centros educativos del país, sin distinción alguna. Esta norma a nuestro criterio menoscaba el derecho de los colegios orientados en el esquema ético de una religión determinada, el poder aplicar su ética en la educación de los estudiantes que asistan a las mismas; dicho de otra forma, impone los programas curriculares que realizaría el Ministerio de Educación (junto a organismos de planificación familiar), a colegios religiosos de toda índole: ya sean los mismos Católicos, Evangélicos, Judíos, Musulmanes o de cualquier otra religión. Del mismo modo, los padres no tendrán participación dentro de los contenidos que se impartirán a los alumnos, en menoscabo del derecho a la patria potestad y a la libertad de conciencia de los mismos; en consecuencia se dejaría la educación sexual de toda una generación en manos de personas las cuales no sabemos en que modo, en que forma y con cual finalidad se elaborarán, diseñarán e impartirán los contenidos a los estudiantes.

El artículo 9 se refiere al derecho de las personas al acceso de consejerías en materia sexual y reproductiva. cabe resaltar que se hace una mención que en caso de menores de edad se hará énfasis en la “comunicación familiar”, precepto cual nos deja con la observación que nuevamente los padres de familia son excluidos de estos ejercicios de consejería y sin poder saber qué tipo de consejos se les da a sus hijos o si están de acuerdo o no en lo que se aconseje a los menores.

El artículo 10 que trata sobre la atención a las víctimas de violencia sexual, es de interés el parágrafo quinto el cual garantiza la confidencialidad de los tratamientos recibidos y de la condición de la víctima. Nuevamente no existe oportunidad para que los padres de la víctima, en caso de ser menor de edad, sepan el motivo y los tratamientos recibidos por los menores en caso de ser víctimas de este flagelo.

El artículo 12 que versa sobre el derecho de tener descendientes o no, se utiliza la acepción “Personas”, lo que lleva un carácter universal al término. Por tanto, consideramos que en conjunto con el artículo 6, se está abriendo la puerta al reconocimiento del derecho de los menores de edad al ejercicio pleno de su sexualidad, sin mayor limitación y con absoluta libertad.

Finalmente, el artículo 22 establece el derecho a la confidencialidad de la información médica relacionada con la salud sexual y reproductiva de las personas; por tanto, se permite que los padres no puedan saber si sus hijos poseen enfermedades de transmisión sexual o sus hijas pasan por un embarazo precoz.

Consideraciones

Luego del análisis de la norma, queda claro que por la propia redacción del texto existen vacíos o términos ambiguos que no solo menoscaban la patria potestad, sino el derecho de las familias de educar sobre estos temas con sus propios valores y principios.

En lo personal, considero que todos los padres tienen el derecho y la obligación de hablar sobre sexualidad a sus hijos, empezando sobre el valor y la dignidad del cuerpo humano, y de la importancia de relaciones interpersonales sanas. En segundo lugar, hay que enfatizar las relaciones sexuales como una función natural del cuerpo; sin embargo, tener en cuenta que las mismas no solamente son una función meramente orgánica, sino que también involucran elementos de índole afectiva, sentimental, psicológica e incluso ética, Por tanto, incentivar a que los jóvenes tengan relaciones sexuales cuando sientan que se encuentran preparados para las mismas y más que nada para afrontar las posibles consecuencias que estas tengan. Por tanto es erróneo el criterio que se busca imponer, basado en que el uso de profilácticos permite un ejercicio de la sexualidad sin ninguna consecuencia.

Otro tema que hay que notar es la sexualización de la sociedad y como los medios de comunicación son parte de los mismos. Claramente, nuestros adalides de los medios buscan perpetuar el actual esquema que bombardea al grueso de la población con programas de dudosa calidad, donde se muestran como normales, comportamientos que como sociedad buscamos censurar. Cada vez que se habla de regulación de contenidos, los medios son los primeros en abanicar la libertad de expresión como derecho, cosa que jamás debe coartarse; sin embargo, ha quedado demostrado que la llamada “auto regulación” que los medios ejercen sobre sus contenidos no es más que una falacia, lo cuál que ha quedado demostrado con las lamentables presentaciones de telenovelas y series que el pueblo panameño tiene que tragarse día tras día.

Finalmente, se que he dejado muchísimos puntos en el tintero; lo cual ha pasado a santo de no extender más de lo soportable, pero quiero hacer un llamado al diálogo sin ningún tipo de prejuicios o pre-concepciones sobre las afiliaciones o las ideas de las personas que adversan nuestras opiniones. No podemos permitir que el odio o las ideas que algunas personas u organizaciones puedan hacernos pensar que somos superiores a los demás en virtud de la afiliación o no a determinados esquemas éticos y morales, aunque aquel escenario cada día es más presente en las presentes generaciones de panameños.